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lunes, 30 de junio de 2014

Fecsa me cortó la luz

Los Días pasan y mi portapelo sigue mirando hacia abajo. No despierto de esta época y atrapada me siento en ella. Los brillos de las sonrisas que algun dia dibujé se han apagado. Fecsa me cortó el suministro y ya no hay luz. Y el hecho de no ser capaz de hacerme entender ni a gritos ni a silencios no ayuda. Será que soy china?? Es  frustrante. Es como intentar avisar a alguien de un  peligro inminente y hay un cristal de triple hoja antibalas y opaco entre los dos. Y chillas y chillas y nada...directo a la zona roja.
La sensación del tiempo se descompensa. A ratos los minutos se disfrazan de horas, a ratos las horas parecen no querer avanzar y luchan por quedarse.
Las espirales me absorben y me siento como Alicia en un mundo que no es el mío. Pero esa crisis no es la de los quince?? Pues ahora ya sé aque saltármela a esa edad no te exime, sólo la esquivé y ahora como en destino final me persigue para cobrarse lo que es suyo, mi seguridad, mi pertenencia y mi orgullo.



El Alcatraz del alma de mis notas

El Alcatraz del alma de mis notas

Todas mis notas difusas, electrónicas, sin dueño y perdidas en el fondo de mi sim. A veces parece que me llamen desde allí. Espontáneas aparecen recordándome que están inertes, y que sus almas se perdieron en el intento de presentarse al mundo y fracasar.
Y el caso es que es extraño que al evocarlas pienso que son igual de buenas que cuando las vi nacer , sin embargo sin alma pierde el sentido desenterrarlas porque estan vacías, porque el cómo lo dicen todo es perfecto y sin embargo lo que dicen, a mí, ya no me dice nada.
Mis notas llevan mi alma en ese preciso instante de mi vida ,sólo en ese ,y si no vieron la luz entonces van muriendo ahogadas entre los barrotes de un iphone esperando ansiosas a recobrar su sentido.
En realidad nunca lo consiguieron. No he sido capaz de encontrar otra vez la misma sensación en las letras de una nota ya escrita, nunca.

Es raro y triste ver morir a mis letras. Cuando rondan por el mundo es como mover mi alma por los rincones, alcanzar a quienes quiero, a quienes admiro, enterrar sentimientos poco estupendos y darle vida a la emoción, a la intuición a las sensaciones...

Es por todo esto que hoy esta no morirá en mi, al menos no encerrada en una memoria sino que su final ha de ser morir de vieja.

P.D.: Pido perdón a las presas de esa cárcel y sólo les ruego que sueñen. Quizá algún día,  así ,les de la condicional.

Firmado:
Miss letter's castigator

Pingüino vs Tortuga

-Abre los ojos pingüino, la lucha va a ser encarnizada.La tortuga soltó entre dientes.
-No, sólo dos segundos me harán falta para fulminarte con mi vista rayo láser. Desearás una muerte rápida!

Se suceden una serie de golpes y ruidos contra todo el mobiliario público. Iglús y papeleras llenas de cerveza caen a pedazos ante tal escandalosa gesta. Peces, morsas y pingüinos de todas las esferas aclaman a su guerrero preferido. Vítores aclamando al más puro estilo circo romano..y pulgares señalando al infierno.

Al fin, parece llegar a término la batalla cuando en un golpe de gracia la tortuga le coloca un casco motero al pingüino, dejándole tan aturdido con sus orejas tapadas que cae al fondo de un hoyo repleto de hormigas.
- ahí os planto vuestra cena muchachas, dádme las gracias por tan suculento banquete! -se dirige la tortuga a las hormigas.

En un salto inesperado del pingüino se planta ante la tortuga subido a una moto improvisada de huesos y el motor de una zodiac, con el casco de medio lado empuñando una espada y gritando:

- No lograrás vencerme tortuga inmunda. Soy más rápido y más listo que tú !!!

Epílogo: Cuentos arran de gespa

Epílogo: Cuentos arran de gespa

Bajo el amparo te has fumao un porro?! de pepa pig y el tira pomes, me distraigo entre los palitos sorpresa, y los empujaos.

Reímos imaginando los premio planeta de cuentos de coño, los pepino, los tomate y los pimiento.

Y aunque a veces nos hacemos sonias, de tanto qué hago, contagiadas en ocasiones por un corre que no abro, vale la pena la tripulación de este barco.
Un barco que navegó con polizontes a los que se les lanzó por la borda en aras de la justicia. El mismo que alberga ahora, los corazones volando de la mari de chambao.

Vivan los humos a dobles, en escapada traicionera, los morros largos de pepa pig tras préstamos de asteriscos **** , los pantalones nuevos del rey de los maestros, la investigación privada en rebota rebota que tu culo explota y todos los trajes de saliva a diestro y siniestro.

Historias de arañas mutantes al josep de rioja, salvador de nenazas y masajeadas, nos atrapan cuál noticía de radial en pierna sana o llantos de película.

Estamos conectados, bueno mientras la red no cae y hacemos de antena parabólica en parking churretoso en busca del tan ansiado tesoro 3G. Y empezamos en una ruta infinita y frenética, del móvil al trabajo, del trabajo a tu casa, de tu casa al móvil, del móvil al párking, del párking a foto, de foto a cable, de cable a pc , de pc a impresora y por fin de impresora a papel. Así nacieron nuestros hijos hace poco...jajajja
Y aunque como decía estamos todos conectados siempre hay glorias más que otros... Digo unos... Aix! El subsconciente... Jajaja.

Y hasta aquí el cuaderno de bitácora de una loca cuenta cuentos, que tras tanta juerga sana dejó de escandalizarse hace mucho, de los arran de gespa y los coños quietos.

Vividora-mezcladora optimizada 3.0

Vivir. Eso que nos queda entre el trabajo y dormir. Disfrazados quedan aquellos que intentan hacerlo fuera de ese pequeño espacio, inmersos dentro de cualquiera de los otros dos. Aletargados por el mando que los subordina o soñadores los que usan sus horas rem para hacer lo que no pueden o no saben en ese pequeño espacio que nos queda.

Yo deambulo entre los tres , el trabajo, la vida y la cama. En ocasiones los mezclo todos y revueltos se me presenta un sueño en el que trabajo en sitios que me gustaría estar. De pronto mi mesa de oficina aparece en medio de una calle transitada de París mientras juego a los coches con mi hijo . Otras veces ya despierta, cabalgo fusta en mano sobre el océano repartiendo leña a las pirañas , vestida a recortes primaverales, atendiendo a miradas escandalizadas por los do mayor que resuenan en el fondo sur. Y te das cuenta de que lo más insignificante te cambia el humor.

Es tiempo de volver a la era de sonrisas mañaneras, carcajadas de descarga y besos de amor al entrar por mi puerta. Es tiempo de primavera, de sentirse alegre para recuperar los infartos que dejó el invierno, para cojer carrerilla, para curar.

Empiezo de nuevo a sentirme positiva y por más que busco no encuentro cuál fue la razón. He llegado a la conclusión de que sentirse así no tiene que ver con el mundo que te rodea sino con querer sentirse así. Así de fácil y así de complicado lo hacemos a veces.

Vividora-mezcladora optimizada 3.0

De vaivenes e intermitencias

Estaba sentada en una silla de mimbre negra, acolchada , sobre un pie. La brisa del atardecer me explicaba que mañana sería fresco. El olor a lluvía distraía mis pecados atrayendo a los recuerdos de una noche calurosa.

Respirándome el humo de la ilusión , por haberme dejado su huella en la piel, sonreí de nuevo. Meses atrás encerrada en la mazmorra de mi castigador, la perdí de vista. 

La resignación. No hay horizonte más extraño, hueco y vacío que ese. Tengo miedo de caminar por esa línea milimétrica entre la aceptación de los hechos y Ella. Me siento una trapecista de circo haciendo equilibrismo entre las dos. Camino despacio, tentando con un pie y luego el otro la cuerda que me sostiene.

Mantengo al castigador a raya, hambriento de sangre. Lo alimento con chuletas de palabras bonitas, con churrasco de hechos que me regalan provocados por un espejo. Aunque su dieta es flexible y moderada para no despertar monstruos peores. 

Me limito a soñar que es gratis. Corro por escenarios venideros y me cuelo bajo la alfombra de la autodeterminación, como una pelusa caprichosa, para quedarme allí meses e incluso años. Viajo con una mochila onírica a lo Doraemon, con inventos estrambóticos para alcanzar el equilibrio de este estado emocionante que no quiero perder. Aunque soy consciente de que esto va de vaivenes e intermitencias, sigo resistiéndome a dejar de seguir feliz, ilusionada y en paz.

domingo, 29 de junio de 2014

Huracanes

Huracanes asoman por el quicio de mi puerta, tan rídiculo que se intuye que mis papeles saldrán volando al primer coletazo. O que, como mínimo, quedaré despeinada.

Oigo los silbidos que anuncian que la tormenta viene rabiosa y quizá por eso ya saqué el chuvasquero, el paraguas, las botas y pedí prestadas las cadenas por si acaso incluso nieva. Estar prevenida no hará más débil al tsunami pero, por lo menos, me despeinaré menos, que todo sea dicho ir a la peluquería es casi un lujo. Eso sí, te dejan el alma como nueva.

Hacer de mujer del tiempo nunca se me dio bien así que digamos que quizá la tormenta no sea más que el run run de una tele de fondo. En cualquier caso hace días que ya vi llover.